Este cuenco cantor himalayo del siglo XVIII tiene una voz tranquila, abierta y suavemente estimulante. Su sonido transmite una cualidad que abre el corazón mientras mantiene una base constante y relajante.
El tono se siente pacífico pero no pasivo, con pulsaciones sutiles que aportan movimiento y vida a la experiencia auditiva. Funciona maravillosamente para meditaciones grupales, sesiones privadas de sanación, trabajos ceremoniales y práctica personal.
El borde se toca fácilmente con un mazo cubierto de gamuza, lo que hace que este cuenco sea accesible para principiantes, al tiempo que ofrece profundidad y carácter para practicantes experimentados.
Frecuencias:
Fundamental: 150-152 Hz, D#3 -3 Hz
Primer armónico: 460-467 Hz, A#4 -6 Hz
Armónicos adicionales: 906 Hz, 1459 Hz, 2083 Hz
Incluye: cojín para cuenco cantor, mazo para golpear S1 y mazo para frotar R3.