Este cuenco con pedestal del siglo XVIII tiene un grabado auténtico, una pared lisa y una voz prolongada con pulsaciones lentas y calmantes. Su sonido es claro, constante y fácil de recibir, lo que lo convierte en un instrumento hermoso para la meditación, el trabajo de sanación y la práctica personal.
Los cuencos con pedestal suelen ser apreciados para diagnósticos y limpieza de espacios porque son cómodos de sostener sin amortiguar la vibración. Este cuenco suena con facilidad y ofrece un tono equilibrado que puede servir tanto a principiantes como a practicantes experimentados.
Frecuencias:
Fundamental: 294-296 Hz, D4 +2 Hz
Primer armónico: 589-593 Hz, D5 +2 Hz
Frecuencias adicionales: 810 Hz, 1488 Hz
Incluye: cojín para cuenco cantor, mazo de percusión S1 y mazo de frotación R2.